A lo largo de a historia, el garbanzo de Valseca ha sido nuestro símbolo de referencia por antonomasia, y una legumbre muy presente en el día a día de muchas casas y restaurantes.

Desde nuestros antepasados hasta la actualidad, se ha cultivado en nuestras legendarias tierras que dan como resultado un producto genuino y único, con unas cualidades perfectas transferidas por dichos terrenos. 

Las tierras en las que se siembra el garbanzo de Valseca son un exponente clave a la hora de conseguir el producto final. Su textura franco-arcillosa y el ph neutro tienen un protagonismo decisivo a la hora de transmitir las propiedades organolépticas que le diferencian. Un gran porcentaje de estas tierras son aptas para el cultivo del garbanzo, siempre llevando a cabo prácticas de cultivo sostenibles y respetando lo que nos enseñaron nuestros antepasados: no repetir una parcela hasta transcurridas entre cuatro a cinco campañas agrícolas. 

Nuestros antepasados ya pusieron los primeros granitos de arena de lo que es hoy La Criba de Valseca. Nos inculcaron su amor por el garbanzo, lo que nos llevó en 2009 a embarcarnos en una bonita y apasionante aventura. 

Desde entonces, año tras año sembramos unas 25 hectáreas, mimando el cultivo desde su siembra hasta la recolección, tanto de Garbanzo de Valseca Marca de Garantía como garbanzo tipo Pedrosillano (de calibre menor, pero con muy buenos resultados en paneles de cata).

Somos muy meticulosos en cuanto a la trazabilidad de nuestro producto: todo está documentado, loteado y sabiendo en cualquier momento todo lo que se ha llevado a cabo en una parcela y el trabajo que se ha hecho en almacén a cada kilo de garbanzo.

La selección de garbanzo se realiza de manera artesanal, lo que hace que llegue a la mesa un producto de altísima calidad, teniendo siempre en cuenta la selección de la semilla a sembrar, la elección de las parcelas, siempre salvaguardando las normas de los diferentes organismos oficiales, así como del Reglamento de la Marca de Garantía Garbanzo de Valseca, vigente desde hace dos campañas.

En nuestro almacén es donde acondicionamos la cosecha, limpiando de impurezas el producto recolectado y calibrando por medio de cribas. El siguiente paso es el envasado en distintos formatos. Y desde aquí es donde realizamos la distribución a los diferentes puntos de venta, ya sean tienda, restaurante y consumidores finales que pasan por nuestra tienda o realizan sus pedidos a través de nuestra tienda online

Para nosotros cada día es clave dentro de todo el proceso, teniendo en cuenta hasta el más pequeño matiz, siempre pensando en el consumidor final de nuestro garbanzo de Valseca. 

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