historia

       El Marqués de la Ensenada (año 1751), indicaba en su Catastro que en Valseca se obtuvo una producción de 36 fanegas de garbanzos, valorados en 32 reales cada fanega, lo que constata la calidad del producto ( una fanega de cebada estaba valorada en 8 reales).

           En el diccionario de Pascual Madoz (año 1845), se hace referencia de nuevo al garbanzo de Valseca cuando habla de producción, indicando que se llegó a las 300 fanegas, las cuales exceden de los necesarios para el consumo y que el sobrante se vendía en Madrid. Ahí también se decía  que Valseca de Boones producía “buen trigo, cebada, centeno, algarroba y excelentes garbanzos”.

            La Criba de Valseca es una empresa que nació en 2009 con la intención de poner en valor el afamado garbanzo de Valseca. Para ello producimos, limpiamos, seleccionamos y envasamos nuestros garbanzos, siempre de manera artesanal. Por todo ello hemos conseguido los sellos de calidad que acreditan esta forma de producir y la procedencia del producto, como son ALIMENTOS DE SEGOVIA, TIERRA DE SABOR Y ALIMENTOS ARTESANALES DE CASTILLA LEON.

            La Criba de Valseca, símbolo de calidad, de seriedad, de producto artesano, y de sacar al mercado un garbanzo de categoría extra por su cochura y homogeneidad. Para llegar a todo esto trabajamos día a día con el fin de llevar a la mesa estos garbanzos que durante muchas generaciones han sido protagonistas de nuestros campos y platos.

            Las tierras de cultivo de Valseca están consideradas como muy buenas; y los garbanzos que se siembran en ellas, desde hace cientos de años, gozan de una merecida fama. Además, los agricultores prestamos mucha atención tanto en la elección de la simiente, como en el resto de labores culturales precisas para lograr  un producto final de calidad destinado a un consumidor selecto.

            Mas de la mitad de las tierras cultivables de Valseca, unas 1.400 hectáreas de un total de 2.200, son aptas para este cultivo, garantizando la calidad de la producción. El hecho de poder contar con una gran extensión de terreno de calidad hace posible la rotación de cultivos y el descanso de las fincas, evitando así plagas y enfermedades.

            Los viejos cultivadores nos recomendaron no repetir la siembra de garbanzos en la misma finca hasta transcurridos varios años, y así lo hacemos en La Criba de Valseca.

            Aunque cada vez resulta mas difícil realizar las labores de forma tradicional (por razones evidentes) como se ha hecho hasta hace pocos años, en La Criba de Valseca tratamos de modernizar el cultivo del garbanzo sin modificar por ello las cualidades del producto final, poniendo el mismo empeño y sabiduría que pusieron nuestros antecesores.