Garbanzos para el Rey

La marca comercial “La Criba” de Valseca hace llegar a la Casa Real la preciada legumbre, aceptada gustosamente desde la Zarzuela, que les ha enviado un retrato de su Majestad

El garbanzo de Valseca ha llegado a la Zarzuela. Una invitación previa de los promotores, Ignacio Rincón y Eva María Herranz, de la marca “La Criba”, a la Casa Real, ha servido de presentación a sus majestades los Reyes, del gustoso producto, tan característico de la localidad. Una aceptación que apenas se ha hecho esperar. Así lo comunicó desde el Palacio de la Zarzuela, el jefe de protocolo, Cándido Creis, el pasado día 31 de octubre, quien de forma expresa, comunicó la respuesta del Rey por encargo del mismo, “les traslado su agradecimiento más sincero por los garbanzos, cultivados en el pueblo segoviano de Valseca y producidos por su empresa que han tenido la amabilidad de hacerle llegar”.

“La Criba”, además, pidió a la Casa Real un retrato del Rey, “petición que tengo mucho gusto en hacerles llegar, con una fotografía firmada”, rubrica Creis.

La marca comercial “La Criba”, creada en 2009, es un establecimiento artesano casero, que cultiva el típico garbanzo de Valseca, lechoso, gordo, grande y suave, con métodos de producción de una larga tradición familiar, y que hoy comercializa, con nuevos métodos de selección “para un garbanzo exquisito y exigente a los nuevos tiempos”. Para ello, la apuesta incorpora, junto a los métodos culinarios de siembra y alternancia de los terrenos del cultivo, una maquinaria de selección en el almacén, que hace más minuciosa su llegada a la tienda.

“Actualmente nuestra producción llega a Segovia y provincia, y algunas provincias limítrofes, como Madrid”, explica Eva M.Herranz. “El cultivo del garbanzo es delicado y exigente, es un producto limitado por cuanto su producción es minoritaria y los avances en investigación en cuanto a plagas y tratamientos, aún no están muy desarrollados”, añade Ignacio Rincón.

El garbanzo está de moda en la mesa y la marca quiere seguir innovando. “En época de crisis, el producto tiene más aceptación, lo que se confirma con nuevos clientes”, destaca Herranz. “Al cliente el primer año que lo adquiere, le parece caro, pero al segundo año ya no le importa, ni pregunta por el precio”, apunta.

Entre las curiosidades “tenemos en mente hacer harina de garbanzo, muy demandada por clientes de países iberoamericanos; también nos reclaman garbanzos verdes, para ensaladas, o especialistas en medicina en Madrid, nos envían pacientes exclusivamente a comprar este garbanzo, como receta para la diabetes”, expresan. “La Criba” hace unas semanas puso su producto en la mesa del equipo técnico de la selección española de Fútbol, en Getafe.

Fuente: El Adelanado de Segovia